El otro día tuve una conversación muy interesante a raíz de la necesidad o no de depilarme. Yo sostenía la teoría de que el hombre, como el oso, cuanto más peludo más hermoso. Mi interlocutor, al contrario, decía que eso no es cierto, que, si acaso, eso ocurría antes, pero no ahora. Y dijo una frase que me impactó: "la belleza cambia". A partir de esa frase dejamos de discutir sobre depilación para adentrarnos en el significado de la belleza.
La belleza cambia. ¿Es eso cierto? Si nos quedamos en la superficie podríamos pensar que sí, que las mujeres que hace trescientos años se consideraban más hermosas -pálidas y rellenitas- han sido sustituidas por otras -morenas y delgadas-.
Pero debemos ir hasta el fondo. Lo que cambia son los cánones de belleza, pero no la belleza en sí misma. La belleza, en el sentido más abstracto de la palabra, es inmutable. De hecho, creo que la belleza es, como el bien y la verdad, un absoluto.
Definamos belleza. La belleza es la capacidad de las cosas de ser contempladas, deleitándose uno en su contemplación hasta el punto de amarlas -en mayor o menor medida- pero sin desear poseerlas. La belleza es, pues, universal. Hasta tal punto es universal que algunos filósofos la han considerado como el séptimo trascendental: pulchrum. Esta corriente filosófica afirma que todos los seres, por el hecho de ser, son bellos, es decir, son susceptibles de ser contemplados.
Por supuesto que hay seres más bellos y menos bellos, pero ¿quién decide esto? Si no todos los seres son bellos, entonces la belleza depende exclusivamente del perceptor, luego la belleza en sí misma no existiría más que en la mente de quien la observa. Así que ahora hay una bifurcación en el camino: ¿está la belleza en el ente mismo o en la inteligencia que lo contempla? Yo he escuchado las dos teorías, y ambas me parecen muy lógicas, con lo que no tengo una opinión formada al respecto.
La belleza, pues, es bidireccional: depende del ente y de la inteligencia que lo capta. Voy a dejar la pregunta abierta, para que cada cual saque sus conclusiones.
La verdad es que esto de la belleza es un tema interesantísimo, y da para pensar mucho. De hecho, creo que detrás de esta vendrán otras entradas sobre la belleza.
Total, que todavía no sé si depilarme o no.

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