Mientras todos se preguntan por qué, yo me pregunto ¿y por qué no?

martes, 27 de noviembre de 2012

Elecciones catalanas

Todos sabemos que el pasado domingo, 25 de noviembre, se celebraron en Cataluña elecciones anticipadas, convocadas por el President de la Generalitat, Arur Mas, con la intención de obtener mayoría absoluta para llevar a cabo una serie de reformas orientadas a la independencia de Cataluña.
Quisiera hacer una doble lectura de estas elecciones. Quisiera que fuera un "antes" y un "después". En la lectura pre-elecciones quisiera analizar la situación: qué nos jugábamos con estas elecciones y en la lectura post-elecciones quisiera analizar los resultados de las mismas.
Yo no sé si nos hemos dado cuenta, pero estas elecciones eran de vital importancia. Artur Mas ha planteado abiertamente la independencia. Ha dicho a los catalanes que si le votaban, pondría todos los medios para hacer de Cataluña un país independiente. Esto llevaría a España, por consiguiente, a tomar una decisión al respecto, puesto que en la Constitución se establece la indisolubilidad de España. Dejando aparte si es o no lógico el deseo de algunos sectores de la sociedad catalana de separarse del resto del país, el punto en el que yo quería fijarme es en la situación tan complicada en que nos hubiésemos encontrado si Convergència i Unió hubiese conseguido la tan anhelada mayoría absoluta. El President de la Generalitat catalana pretendía -de hecho todavía mantiene la pretensión- convocar un referéndum acerca de la independencia de Cataluña. Esto, en principio, es ilegal. Así pues, ¿qué debería hacer el Gobierno español? ¿Meter a Mas en la cárcel? ¿Parar el referéndum por la fuerza? Eso huele a represión casi fascista. Entonces, ¿qué? ¿Cómo defender la legalidad? ¿En qué clase de país vivimos?
Estas elecciones han sido un momento crucial de la historia contemporánea de España, pues, de haberse ganado, hubiesen puesto al Gobierno, y a la propia Nación entre la espada y la pared. Ahora bien, el hecho de que un presidente autonómico pueda hacer tambalearse el edificio que es España dice muy poco a nuestro favor. Quizá deberíamos hacer examen y ver qué es lo que falla aquí. Quizá el estado de las autonomías no está bien planteado. Quizá la clase política deja mucho que desear. Quizá es la educación española. ¿Debemos andar hacia un estado centralizado o hacia uno federal? ¿Deberíamos replantearnos nuestro sistema político? ¿Deberíamos reprimir los nacionalismos o, por el contrario, dejarlos florecer? ¿Es posible creer en la idea de España, o debemos aceptar que las naciones no tienen fronteras y los estados viven en constante cambio? En el fondo las preguntas que debemos responder son: ¿de dónde viene España? ¿Qué es España? ¿A dónde queremos llevar España? Y esto no es cuestión de unos cuantos políticos -ya vemos a dónde nos llevan ellos, a la corrupción y a la ruina- sino de todos. Todos debemos plantearnos qué España queremos (si la queremos) y qué hemos de hacer para conseguirlo.
También quería hacer una lectura de las elecciones catalanas. Las amenazas de Mas -también las de Mintegui el mes pasado- hacen ver una España que se desmorona. Ahora bien: yo creo que las urnas demuestran que el pueblo catalán no comparte las inquietudes de Artur Mas. CiU ha perdido doce escaños, quedando, a pesar de todo, con una mayoría del 30%. Esto suma un total de 50 escaños.  El gran beneficiado de esta pérdida ha sido Esquerra Republicana de Catalunya, que ha salido con 21 escaños, seguido del Partit Socialista de Catalunya i el Partido Popular.
Habiendo leído el programa electoral de Esquerra  Republicana (dejo aquí el enlace en castellano) veo que Esquerra Republicana coincide con Convergència i Unió en el deseo de independencia (no sólo de independencia, sino también de imperialismo, pero de eso hablaré en otro momento) pero difiere en las políticas económicas y sociales, que son más radicales. Por otra parte, también cabe destacar que los partidos de derechas (no me gustan las etiquetas, pero había que decirlo) también han ganado fuerza. El partido Ciutadans, que defiende la españolidad de los catalanes ha triplicado sus escaños en el Parlament, aunque estos siguen siendo solamente nueve (aquí su programa electoral). En cambio, los partidos de centro, y especialmente los partidos mayoritarios en el Congreso de los Diputados (PP y PSOE) han perdido escaños. Mi lectura de las elecciones es que en tiempos de crisis la gente se radicaliza, y que hemos de tener mucho cuidado con esto. También veo que el pueblo catalán (por lo menos un 44% de los catalanes) apuesta por la independencia, pero que gran parte de ellos han perdido la confianza en CiU. Esto significa que la independencia, siendo un tema que preocupa a los catalanes, no es el que más preocupa. También creo que el escándalo referente a Arur Mas, a sus cuentas en Suiza y al dinero robado a los catalanes ha afectado a su imagen pública y a la de su partido.
En resumen, que creo que el Gobierno central puede ir preparándose, porque los catalanes quieren guerra, y que los catalanes también pueden prepararse, porque viene una legislatura muy convulsa.
Por último, quiero recomendaros una canción del último disco de Melendi que me recomendó a mí un amigo:

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