Mientras todos se preguntan por qué, yo me pregunto ¿y por qué no?

domingo, 21 de octubre de 2012

INDEPENDENTZIA

Acabo de escuchar a Laura Mintegui lanzar un grito en favor de la independencia vasca. Ha dicho que dos de cada tres diputados del gobierno vasco serán, en esta legislatura, independentistas, y que van a dejar de obedecer órdenes de Madrid. Lo ha dicho en español. El discurso ha sido en euskera, pero esta parte la ha dicho en español. Deliberadamente en español. Esto me ha llamado mucho la atención. Los militantes de Bildu coreaban "¡Independentzia!". Todos hablan vasco. Les gusta hablar en vasco -algo muy noble, por otra parte- y no usan el español -una idiotez, pero bueno, cosas de los nacionalismos-. Por eso llego a la conclusión de que Mintegui no hablaba a sus compañeros de partido. Ni siquiera hablaba a los vascos. No. Hablaba a España. Al Gobierno español... y al pueblo español. Nos amenaza. Eso sí, lo ha hecho con estilo. El simple hecho de hablar en castellano ha cambiado por completo el sentido de sus palabras. Si lo hubiese dicho en euskera hubiese sonado como uno más de los discursos descerebrados de los nacionalistas y los asesinos -sí, asesinos, eso es bildu: ETA-, pero no lo ha hecho. Ha hablado en español, y, así, ha transformado sus palabras en una declaración de guerra.
¿Cómo hemos llegado a esta situación? ¿Cómo es posible que una banda terrorista amenace a España? Un grupo de asesinos declara la guerra al Gobierno español. Señores, esto no es una broma. ¿En qué clase de país vivimos? España se desmiembra, y no solo eso, es que además son unos asesinos quienes nos amenazan.
Españoles (incluyendo a los vascos) ¡despertad! Es hora de que os planteéis el significado de esa bandera roja amarilla que ondea en nuestros ayuntamientos, pero no en nuestros corazones. Es hora de que os planteéis  qué hacéis por España. ¿Es que un español no puede hablar vasco, o catalán, o gallego? ¡Sí! ¿Qué es España? En la Constitución de 1812, promulgada por el pueblo español bajo la invasión francesa se dice que la nación española es "la reunión de todos los españoles de los dos hemisferios". Y en la Constitución de 1978 (para los de la LOE, la de ahora) se define España como "nación de naciones". Podemos dejar de lado lo de los dos hemisferios, pero podemos quedarnos con la idea de una España de variedad. Y es que la variedad es riqueza. Y es que España es rica. Los nacionalismos en España son un acto de ingenuidad y estupidez supremas, puesto que ver las grandezas de una parte les impide ver el conjunto, mucho más hermoso. En fin. ¿A dónde iremos a parar?

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